3 jun. 2010

Porfiria

La porfiria es un grupo de trastornos en los que la acumulación de porfirinas o precursores de la porfirina en el cuerpo, ocasionan diferentes desórdenes. La porfirina es un bloque en la hem o hemo (es el almacenamiento de hierro en los glóbulos rojos, responsables del transporte del oxígeno en el organismo). La producción de porfirinas ocasiona diferentes síntomas en el sistema nervioso y en la piel. Las porfirias agudas, tienen efectos sobre el sistema nervioso, que suelen confundirse con otros síntomas, lo cual retrasa el diagnóstico. Un síntoma común es el dolor abdominal y la debilidad. En la piel, se pueden producir quemaduras, ampolladuras, sangrado en las áreas expuestas al sol. El nombre de esta afección, viene del griego y significa, púrpura, debido a que la orina de algunos enfermos, tiene color rojizo, por la presencia excesiva de porfirinas y sustancias relacionadas. La orina puede sufrir un oscurecimiento al ser expuesta a la luz. En las materias fecales, también se puede detectar el exceso de porfirinas. La porfiria puede aparecer durante los primeros años de vida, pero en ocasiones aparece en la pubertad o en la edad adulta. Por lo general se presenta entre los 20 y los 40 años de edad. Esta enfermedad afecta mayoritariamente a las mujeres, cuyos ataques se relacionan con el ciclo menstrual. Los ataques pueden distan mucho entre sí. Son desencadenantes especialmente, el consumo de alcohol, las drogas, las dietas y las infecciones.

Hay tres grandes grupos de porfirias: porfiria intermitente aguda, porfiria cutánea tarda, porfiria eritropoyética, y porfiria eritropoyética congénita. Causas de la porfiria: La porfiria es una enfermedad hereditaria, excepto por un subtipo de porfiria cutánea tarda, que es adquirida. La presencia de esta enfermedad en la familia aumenta el riesgo de padecerla, proporcionalmente a la cercanía del parentesco. La enfermedad ataca con mayor frecuencia a personas de raza blanca que a asiáticos y afro-descendientes. Los desencadenantes de ataques son: drogas, alcohol, químicos, dietas, luz solar.

• Porfiria intermitente aguda: drogas (barbitúricos, sulfamidas, esteroides), cambios hormonales de origen menstrual, dietas para perder peso, infecciones, alcohol, estrés, cirugía, tabaquismo.

• Porfiria cutánea tarda: hierro, alcohol, estrógenos, hidratos de carbono, ciertos pesticidas.

• Porfiria eritropoyética: luz solar, dietas para perder peso.

• Porfiria eritropoyética congénita: luz solar.

Sintomatología de la porfiria: Los ataques de porfiria aguda suelen comenzar con intenso dolor abdominal, vómitos y estreñimiento. También pueden aparecer cambios en la personalidad, parestesias periféricas (hormigueo, entumecimiento), parálisis, debilidad, cambios sensoriales, dolor muscular. Los ataques agudos producen desequilibrios electrolíticos profundos, descenso en la presión sanguínea, shock y ocasionalmente la muerte. Es frecuente que la orina tome color rojizo o marrón, luego del ataque. La exposición del paciente a la luz solar puede ocasionar dolor, enrojecimiento, ampollas, sensación de calor, edema cutáneo. Las lesiones sufridas durante los ataques, son de lenta curación y suelen dejar cicatrices o cambios en la pigmentación, también pueden ocasionar la desfiguración.

Los signos que puede buscar el médico son: taquicardia, pérdida de los reflejos tendinosos profundos, hipotermia, disminución de la función renal. El diagnóstico de la enfermedad se realiza mediante exámenes de sangre y orina.

Tratamiento de la porfiria: Durante un ataque agudo, se mantiene el balance de electrolitos, se monitorea la sangre, administran carbohidratos, administración de calmantes, sedantes. Para el tratamiento crónico de la enfermedad se recomienda no consumir alcohol, evitar medicación que precipite los ataques, una dieta rica en carbohidratos, evitar la exposición a la luz solar, empleo de filtros solares, consumir betacarotenos, evitar los traumas cutáneos. Puede considerarse, según el caso, la posibilidad de una esplenectomía (extirpación del baso).

Necromancia

NECROMANCIA (nigromancia)


f. Adivinación supersticiosa del futuro por medio de la evocación de los muertos.fam. magia negra o diabólica.Cementerios y tumbas han acaparado cientos de historias, leyendas de terror y misterio. Ninguna de ellas es tan terrible como las de necromancia que han ocurrido ocasional mente a través de la historia. Esta horrible práctica de despertar a la muerte para obtener información del futuro tiene sus orígenes en la creencia del viaje de la muerte a otro mundo. Se dice que los recién muertos, cuyos cuerpos están intactos, mantienen relación con la vida, haciendo mas sencilla la práctica de contactarlos y cuestionarlos.Se dice que comenzó esta práctica en América. Una tribu india robó el cuerpo de un jefe de otra tribu algunas horas después de que murió. Colocaron el cuerpo en un círculo dibujado en la tierra y comenzaron a hacer preguntas acerca del futuro y las posibilidades de caza. Estas prácticas fueron más comunes en la costa este de Norteamérica.De acuerdo con la Biblia, la Bruja de Endor llamó el espíritu del profeta Samuel para contestar las preguntas del rey Saul. En el Primer Libro de Samuel queda claro que su espíritu se hizo presente cuando una bruja lo llamó. El rey Saul se pregunta cómo agradecer a Dios la presencia del espíritu de Samuel, aunque Saul lamentó no haber seguido las prevenciones e instrucciones del espíritu. Al siguiente día murieron los dos hijos de Saul. Saul marcha a la guerra y muere. En esta ocasión la muerte dijo la verdad. Los antiguos romanos también practicaron la necromancia. Desenterraban a un muerto, hacían una ceremonia alrededor del cuerpo, despertaban al espíritu y comenzaban a cuestionarlo.La mas famosa práctica de necromancia fue en el siglo XVI en el atrio de la iglesia de Walton -le-Dale, Lancashire. El evento lo practicó John Dee,un conocido y respetado matemático, desafortunadamente tenía un interés en lo oculto. Este interés le causó la muerte.Dee estudió en la Universidad de Cambridge y en Europa. Escribió numerosos libros complejos matemáticos. Uno de estos era el estudio del calendario y sugerencias para adelantarlo , otro era de los avances de la ciencia de navegación. Estos trabajos lo convirtieron en profesor de Cambridge. En 1550 a la edad de 24, Dee se dedicó a la astrología. Les dijo los horóscopos a hombres y mujeres. Se enteraron las autoridades y lo arrestaron. Se le acusó de hereje y de intentar asesinar a la Reina Mary a través de la magia negra. Dee estuvo encerrado dos años en la cárcel, afortunadamente logró escapar con vida. Sin embargo no escarmentó. Dejó la astrología para dedicarse a la alquimia y numerosos experimentos. Conoció a un irlandés llamado Edward Kelly que se decía experto en la magia negra. Kelly presumía de haber practicado la necromancia. Intentaron realizar el experimento con el difunto Paul Waring en Walton-le-Dale, Kelly dibujó un círculo, rezó, el muerto retornó al vida y Kelly comenzó a cuestionarlo.Se ha comprobado con experimentos que se puede llamar a los espíritus. Hay que tomar precauciones en las prácticas de necromancia. Eliphas Levi, quien intentó un experimento en 1854, en vez de comunicarse con un espíritu , se comunicó con un demonio. Él mismo escribe en su obra que se debe tener mucho cuidado tomar esta práctica seriamente, la describe como destructiva y peligrosa.Se puede despertar a los muertos a través de la ouija o medium.